per naixements sense violència / por nacimientos sin violencia/ for childbirth without violence
         per naixements sense violència / por nacimientos sin violencia/ for childbirth without violence    

El Parto en Casa

Mi labor es la de ofrecer información clara y fidedigna para que cada madre/pareja/familia, tome una decisión responsable sobre el lugar que prefiere para el nacimiento de su hijo (ALPACC, 2018; NICE, 2014; Butchart et al, 2007).

 

Toda mujer debería obtener el soporte necesario independientemente del lugar donde desee dar a luz, puesto que el parto se desarrollará mejor allí donde ella se sienta más segura (ALPACC, 2018; Downe, 2007).

 

Hasta ahora no hay pruebas científicas de que el parto de bajo riesgo sea más seguro en un centro hospitalario que en casa (Wiegerinck et al, 2018; Elder et al, 2016; Hutton et al, 2016; Halfdansdottir et al, 2015; de Jonge et al, 2015; Li  et al, 2015; Snowden et al, 2015; Cheyney et al, 2014; Dixon et al, 2014; Homer et al, 2014;  de Jonge et al, 2013; Hiraizumi and Suzuki, 2013;  Hodnett et al, 2012a;  McIntyre, 2012; Olsen and Clausen, 2012; Hollowell et al, 2011; van der Kooy et al, 2011; de Jonge et al, 2009; Hutton et al 2009; Janssen et al, 2009; Lindgren et al, 2008; RCOG and RCM, 2007)

 

Muchas mujeres se sienten más seguras en su propio entorno ya que controlan mejor lo que sucede a su alrededor, tienen más libertad de movimiento, más intimidad, más capacidad de espontaneidad física y emocional, y han podido construir una relación familiar de confianza mutua con la comadrona que les acompaña (Sandall et al, 2016; Vargens et al, 2013; Hodnett et al, 2012b; Edwards, 2009; MIDIRS 2008; Healthcare Commission, 2008; Hollins, 2008; Heptinstall and Lee, 2004; Wilkins, 2000).

 

Estas mujeres tienen más posibilidades de tener un parto fisiológico exento de intervenciones innecesarias por lo tanto corren menos riesgo de tener un parto por cesárea o un parto instrumental (Wiegerinck et al, 2018; Hutton et al, 2016; Sandall et al, 2016;  Halfdansdottir et al, 2015;  Snowden et al, 2015; Homer et al, 2014; Offerhaus et al, 2014; Cheyney et al, 2014; NICE, 2014; Hollowell et al, 2011 Hodnett et al, 2012a; McIntyre, 2012; Miller and Skinner, 2012; Davis et al, 2011; Hutton et al, 2009; Janssen et al, 2009; Lindgren et al, 2008; Maassen et al, 2008) menos riesgos de infección y menos riesgos de tener una hemorragia posparto (Hutton et al, 2016; Halfdansdottir et al, 2015; de Jonge et al, 2013; Davis et al, 2012; Miller and Skinner, 2012; Nove et al, 2012; Janssen et al, 2009).

 

Suelen ser mujeres que piden menos analgesia farmacológica gracias al soporte continuado ofrecido por alguien conocido y de confianza (Bohren et al, 2017; Hutton et al, 2016; Sandall et al, 2016; Halfdansdottir et al, 2015;  Cheyney et al, 2014; Lida et al, 2014; Offerhaus et al, 2014; Hodnett et al, 2012a; Hodnett et al, 2012b; Miller and Skinner, 2012; Hollowell et al, 2011; Janssen et al, 2009  Heptinstall and Lee, 2004).

 

Son mujeres que expresan tener experiencias más satisfactorias (Sandall et al, 2016; Dahlberg and Aune, 2013; Hodnett et al, 2012a; Hollowell et al, 2011; Leap et al, 2010;  RCOG and RCM, 2007)  lo cual les permite sentirse fuertes y sanas para afrontar la maternidad (National Childbirth Trust (NCT), 2002), recuperándose rápidamente además de tener menos posibilidades de sufrir de Síndrome de Estrés Postraumático que suele ser provocado por experiencias negativas (Fairbrother and Woody, 2007; Paradice, 2002), cesáreas de emergencia y partos instrumentalizados (Rouhe et al, 2008; Leeds and Hargreaves, 2008, Baston et al, 2008; Fairbrother and Woody, 2007; Lobel and DeLuca, 2007; Stadlmayr et al, 2006), y por relaciones negativas con los profesionales del parto y la sensación de pérdida de control sobre el proceso (Hill, 2015; Holvey, 2014; Maggioni et al, 2006, Olde et al, 2006; Slade, 2006).

 

Este síndrome puede provocar síntomas como sudor, temblores, insomnio, irritabilidad, flashbacks y pesadillas, dificultad para vincularse con el bebé (Olde et al, 2006), así como Miedo al Parto en un siguiente embarazo o toco-fobia secundaria, enfermedad que ya ha sido reconocida en los entornos médicos como una enfermedad iatrogénica que necesita ser tratada y que es el resultado de un modelo biomédico (Walsh, 2002).  Por otra parte, una experiencia positiva del parto puede transformar los conceptos sociales negativos erróneos y fomentar que otras mujeres busquen opciones para tener una experiencia más enriquecedora del nacimiento (Hill, 2015, Walsh, 2002).

 

El Royal College of Obstetricians & Gynaecologists (2007) ha declarado que demasiados partos están teniendo lugar en los hospitales, y la OMS insiste que el número de cesáreas sin indicación médica justificada ha aumentado de forma alarmante en todos los países (World Health Organisation, 2010) incrementando los riesgos para la salud de la madre y del bebé tanto a corto como a largo plazo.

 

Toda madre/pareja/familia, es informada de que el parto a domicilio solamente podrá tener lugar cuando éste sea considerado de bajo riesgo, cumpliéndose las condiciones siguientes:

-el bebé se presenta en cefálica (o sea, cabeza abajo)

-el trabajo de parto se inicia de forma espontánea entre las semanas 37 y 42 de gestación

-el embarazo no es múltiple (solamente hay un bebé)

-hay ausencia de complicaciones de salud tanto en el bebé intrauterino como en la madre.

(ALPACC, 2018; NICE, 2014)

¿Qué ofrezco como profesional del parto?

 

  • visitas en la semana 10, 16, 25, 28, 34, 36, 38, 40, 41 y 42 (NICE, 2008)
  • estar de guardia 24 horas desde la semana 37 a la 42
  • soporte telefónico o físico si fuera irrescindible, en el pre-parto.
  • estar en el domicilio con la madre una vez el trabajo de parto se haya iniciado
  • cuidar de la temperatura ambiental
  • procurar que no haya distracciones ni estímulos externos
  • promover niveles altos de oxitocina
  • eliminar/evitar elementos y situaciones que puedan provocar estrés, y por lo tanto altos niveles de adrenalina y cortisol en la madre y el bebé.
  • soporte físico y emocional
  • monitorizar el bienestar de la madre y el bebé
  • monitorizar el buen progreso del trabajo de parto
  • promover la hidratación y la nutrición de la madre
  • solamente si la madre lo requiere, ofrecer el uso de métodos analgésicos no invasivos como: el uso del agua en forma de bañera, piscina de partos o ducha, la movilización y el cambio de posiciones, masajes, el uso de la respiración analgésica, visualizaciones y aromaterapia.
  • ayudar a la madre a parir a su bebé y asistirla en el alumbramiento de la placenta hasta el control del sangrado posparto
  • ofrecer el cuidado del periné de la madre para evitar desgarros, evitando la episiotomía rutinaria, y suturando solamente cuando sea necesario.
  • no cortar el cordón umbilical hasta el alumbramiento de la placenta si la madre/pareja optan por un manejo fisiológico del alumbramiento.
  • supervisar el bienestar de la madre y el bebé después del parto promoviendo el contacto piel con piel y la lactancia materna, quedándome en la casa durante por lo menos 3-4 horas después del parto.
  • limpiar y recoger la casa después del parto.
  • estar accesible telefónicamente durante mínimo 10 días después del parto, hasta poder dar el alta definitiva.
  • visitar a la madre y el bebé a domicilio, los dias 1, 3, 5, 10 y 40 después del nacimiento.

 

A toda madre/pareja/familia se le ofrece un plan de parto que es discutido punto por punto, firmado tanto por la madre como por la comadrona, y en el que se detallan los deseos de la madre/pareja/familia y las condiciones en que algunas intervenciones podrían ser necesarias bajo mi criterio clínico.  

 

Toda madre/pareja/familia debe ser informada de la posibilidad de traslado a un Centro Sanitario (ALPACC 2018; NICE, 2014; MCWP, 2007) y se planearán varias opciones de traslado a Centros Sanitarios en caso de que éste sea necesario según la urgencia y/o las prioridades expresadas por la madre.